jueves, 7 de mayo de 2009

blue...

a veces el alcance de nuestros sueños supera la posibilidad remota de alcanzarlos...
a veces el cansancio nos lleva a abandonar aquello que creimos perfecto, aquello que pensamos era hecho a nuestra medida: una amistad, un trabajo, una relacion...
el dolor de ver que no pertenecemos mas ahi vuelve muchas veces agonica y prolongada una despedida que debio ser limpia y sin heridos... porque aferrarse a lo que ya conocemos es facil, es seguro, por mas que ya no nos provoque felicidad: sabemos que esperar.

como animales de costumbre, elegimos que lo seguro inunde nuestras vidas, en vez de jugarnos a perderlo o ganarlo; pero jugarlo para sentirse vivo, para llorar y saber que tenemos ojos, para gritar y sentir nuestros pulmones llenos de aire, o nuestra voz llena de enojo...
acostumbrarse es morir un poco, es dejar de ser persona otro poco, es funcionar como automata repetitivo...
ser feliz hasta casi semtir que se escapa de nosotros es saber que estamos vivos, pero sentir una tristeza tan profunda o una pena tan gris que duele adentro, tambien indica que estamos vivos... prefiero que me duela...